El funcionamiento de este equipo comienza con la circulación del agua residual hasta llegar al tamiz de tornillo canal QUILTON. Unas juntas de estanqueidad laterales hacen el cierre y ajuste con el canal permitiendo que el agua pase a través del tamiz. Los sólidos mayores que la luz son retenidos mientras que el agua fluye a través del mismo por los orificios de la chapa perforada y zona filtrante del tamiz.
Los sólidos quedan retenidos en la zona filtrante del tamiz y su limpieza se realiza mediante el cepillo montado sobre la espiral, que al mismo tiempo transporta los residuos retenidos en dirección ascendente y los compacta en su zona final.
En su elevación los residuos se deshidratan y compactan antes de descargarse en un contenedor. El líquido procedente del prensado (escurridos) se recoge y retorna a la cesta de tamizado por medio de una manguera flexible.
El tamiz tornillo canal QUILTON presenta las siguientes características estructurales y mecánicas:
El agua atraviesa la cesta, que permanece fija, y cuando el nivel de agua alcanza un valor establecido se acciona el motorreductor y el tornillo comienza la extracción de residuos. El diseño del equipo garantiza que ningún sólido mayor que la luz pase a través de este por efecto de arrastre.
La zona de compactado está constituida principalmente por un tramo sin espiral donde se desplaza el producto a baja velocidad. El cuerpo tubular, a la salida, tiene una contraespira y una pala para la retirada de los sólidos desbastados. El volumen de los residuos a la entrada, dependiendo de la naturaleza de éstos, queda reducido entre el 30 y 50% una vez compactados, siempre y cuando el grado de colmatación sea 20-30%.
El tamiz de tornillo canal QUILTON es un equipo formado fundamentalmente por cuatro partes:
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